Hacia la excelencia ética

Publicado: 31 diciembre, 2014 en Judaísmo básico

Hoy más que nunca es urgentemente necesario un compromiso renovado entre los judíos religiosos, particularmente entre sus líderes, con la excelencia ética. Los judíos religiosos deben servir como un faro moral a los judíos seculares así como todos los judíos deben servir como ejemplo moral para el mundo no judío. Imaginemos el efecto que tendría sobre los judíos seculares que los judíos religiosos fuesen identificables por su compromiso con un comportamiento ético como lo son por su observancia del Shabat y la cashrut.

Muchos en la comunidad religiosa son culpables de la extendida impresión de que los judíos religiosos no son más éticos o bondadosos con los demás. Demasiado frecuentemente los líderes y sus seguidores han dado credibilidad a esta impresión enfatizando la observancia de las leyes entre el hombre y Dios mucho más que la observancia de las leyes entre el hombre y su prójimo. Como resultado, cuando se habla de un “judío religioso”, inmediatamente asumimos que come casher y reza, pero no necesariamente asumimos que es una persona ética.

Se pueden sugerir varias razones para explicar este triste desarrollo. Una es que mientras que las comunidades religiosas que han mantenido siempre instituciones regulando las leyes llamadas rituales (por ejemplo, la supervisión rabínica de la cashrut), han tenido que dejar que las regulaciones gubernamentales prevalezcan en las esferas más obviamente sociales o éticas. Por eso, una persona que desea saber si un trozo de carne es casher, por supuesto, irá a preguntarle al rabino, pero si desea saber si una acción determinada es éticamente casher, será mucho más común que no le pregunte al rabino o consulte las fuentes judías, a pesar del hecho de que todos los problemas éticos son extensamente legislados en los códigos de la ley judía. Desafortunadamente, muchas personas religiosas han llegado a pensar que su tan limitada visión del  judaísmo constituye todo el judaísmo, y restringen sus preocupaciones religiosas al ámbito de los preceptos llamados rituales.

Otro segundo factor responsable del hecho que las preocupaciones morales muchas veces no sean tan altas como deberían en la comunidad religiosa, es que el judaísmo es comúnmente transmitido a los niños no como un camino o una forma moral de vida sino como hábitos irracionales que se convierten en una forma de vida social. Muchos niños que crecen en el seno de ambientes observantes llegan a observar las leyes judías no por la apreciación de las bases morales y espirituales de las leyes, sino por simple hábito, por el miedo a que los “pillen” transgrediendo una ley, y porque todo el mundo en su entorno hace lo mismo. No se les enseña a observar las leyes judías con la intención de hacerse más moral a través de ellas, y las leyes, por lo tanto, dejan de tener el efecto de elevación moral que se supone que deben tener.

El núcleo del problema reside en que gran parte de la comunidad observante ha llegado a apreciar y enseñar la ley judía como un fin en sí mismo, más que como un medio para “perfeccionar el mundo bajo el reino de Dios*.” El término para el sistema legal judío, halajá, significa “el camino por el cual uno anda”. Halajá es el “camino” para alcanzar un cierto lugar, un destino. Ese destino es la moralidad y la santidad. Cuántos judíos que transitan la halajá se han olvidado de que sólo es un camino y no el lugar al que se supone que lleva. El que hace del camino el fin, está perdido. “A veces,” dijo el gran sabio jasídico Rabí Menajem Mendel de Kotzk, “una mitzvá [mandamiento] se convierte en idolatría [si su fin no es Dios y la bondad].”

Rabí Joseph Telushkin es un renombrado y prolífico autor en los Estados Unidos. Recibió semijá de la ieshivá ortodoxa moderna Yeshiva University de Nueva York y ha escrito decenas de libros profundizando en la ética y valores judíos. Muchos de ellos, ampliamente premiados, han estado entre los más vendidos durante décadas. Podéis encontrar sus libros, todos recomendables, con gastos de envío gratuitos en Book Depository y hay muchas de sus conferencias y clases en You Tube. Este texto ha sido extraído de su libro ”The Nine Questions People Ask About Judaim.”

(*) Como decimos en alenu, la oración final de cada rezo, לתקן עולם במלכות שדי, no por casualidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s